domingo, 12 de diciembre de 2010

CÓMO ESTÁ EL PATIO
Testiculocracia

Por Pablo Molina

España es un lugar en el vértice suroriental del continente europeo en el que para prosperar en la administración pública es requisito imprescindible estar bien relacionado con las gónadas del señor ministro. O la señora ministra, que tanto da, aunque en este caso con grave desdoro para los fingidos esfuerzos igualitarios del Feminista.
Y es que para vergüenza de una degradada (profesionalmente) Aído, cuando se trata de tomar decisiones las ministras no apelan a los ovarios –ni siquiera a las trompas de Falopio, tan progresistas–, sino a los apéndices masculinos por antonomasia, como si en lugar de enun consejo de ministros las protagonistas estuvieran en una discoteca del polígono o en un episodio de cualquier teleserie española.
El comentario de Leyre Pajín sobre sus testículos inexistentes y los procesos de selección de personal que lleva a cabo para designar a sus colaboradores podría ser considerado un exabrupto (esabruto, que diría un colega suyo) si no estuviéramos hablando, precisamente, de la niña Pajín, elevada a la dignidad ministerial por una decisión de Zapatero que, con seguridad, procede de la misma región anatómica que la indicada por la flamante ministra para justificar el nombramiento de una amigacha suya como responsable del Plan Nacional contra las Drogas.
Para acabar de arreglarlo, la gran Leyre aclaró, antes de explicar que la nombraba por que le salía de ahí mismo, que su amiga Nuria Espí es una gran conocedora de las drogas, aunque seguimos sin saber exactamente desde qué perspectiva se ha aproximado a ese oscuro mundo para trabar un conocimiento tan preciso sobre los estupefacientes. Lo sabremos muy pronto, claro, porque, puesto a decir disparates y avergonzar a los contribuyentes, el gineceo de la Pajín al frente de Sanidad va a ser una auténtica competición, a ver quién dice la barbaridad más grande en las ruedas de prensa semanales que todas las altas cargas nombradas por los huevos de doña Leyre van a protagonizar con gran entusiasmo.
Dijo la ilustre egabrense que dirigió la kultureta en los primeros gabinetes de ZP que el dinero público no es de nadie, y realizó tan sorprendente afirmación con una sinceridad enternecedora, prueba de que, en efecto, la ausencia de dueño en los dineros que se entrega a los sociatas para su gestión es un dogma que todos aprenden de forma instintiva. Si el dinero no es de alguien, entonces los ministros pueden contratar, en efecto, a quien les salga de las narices o de más abajo sin tener que dar explicaciones más que a Zapatero, en el caso de que alguna vez las pida, cosa que no ha sucedido en el pasado ni es previsible que acontezca antes de 2012.
Por otra parte, dado que el plantel ministerial es una colección de mindundis a la altura de los merecimientos del jefe que los nombró, no resulta extraño que los ministros hayan seguido esa misma política de nombramientos con sus colaboradores más cercanos. Si en España puede llegar a ser presidente un tipo como Zapatero, a ver por qué no va a poder ser nombrada alta carga una amiga de farra de la titular del ministerio que, además, conoce mucho el asunto de su jurisdicción.
Aquí no se asciende por talento, mérito profesional, inteligencia o esfuerzo, sino por los santos bemoles del titular político del órgano administrativo de que se trate, especialmente si es una institución gobernada por el PSOE. Los socialistas han dejado en mantillas las escuelas de administración pública, de tan arraigada tradición continental, y se han convertido en auténticos virtuosos de la selección del personal en la cosa pública, a cuyo fin han sistematizado y simplificado los procedimientos al uso, llegando al minimalismo conceptual de entrar en nómina por las santas pelotas de la señora ministra, ejemplo donde los haya de aplicación de la sencillez zen a la gestión política. Y además lo dicen en público, con total displicencia y orgullosos de lo que hacen con el dinero de los ciudadanos. Al lado de estas tiorras, el caballo de Espartero es un castrati.

martes, 7 de diciembre de 2010

Pues aunque parezca que lo hacen bien la cagan con todo....

Por la cancelación inmediata del estado de alarma ilegal 7 de Diciembre de 2010 - 13:45:43 - Luis del Pino

El sábado - nada más declararse el estado de alarma - afirmé, en este mismo blog, que el estado de alarma era ilegal, puesto que no se daban las condiciones para declararlo que se fijan en la Ley Orgánica que regula los estados de alarma, excepción y sitio.
La Ley es clarísima, a pesar de lo cual hubo participantes en el blog que me llevaron la contraria recurriendo a peregrinas interpretaciones semánticas, según las cuales las palabras "catástrofe" o "calamidad" vendrían a significar a la postre, en términos jurídicos, lo que al Gobierno le diera la gana que signifiquen. Justicia en el País de las Maravillas: "Lo importante no es lo que las palabras significan. Lo importante es saber quién manda".
El domingo, el periódico ABC se unía a las críticas a la legalidad de la medida acordada por el Gobierno, haciéndose eco de la acertada interpretación de Pedro Cruz Villalón, ex-presidente del Tribunal Constitucional y catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Autonóma de Madrid. Cruz Villalón es, con toda probabilidad, el mayor experto que hay en nuestro país en el tema de los estados de alarma, excepción y sitio: su tesis doctoral versó precisamente sobre ese tema y en 1984 publicó un monográfico dedicado a la cuestión en la editorial Tecnos.
Dice Pedro Cruz Villalón que el estado de alarma no puede utilizarse nunca para resolver situaciones de mera conflictividad social o laboral. Lo que excluye, por supuesto, la interpretación extensiva de la ley que el Gobierno ha hecho.
El propio domingo, elconfidencial.com señalaba un segundo aspecto ilegal de la medida del Gobierno, todavía más grave que el anterior: el sometimiento de los controladores a la jurisdicción militar es plenamente inconstitucional, puesto que el artículo 117.5 de la Constitución limita la "militarización jurisdiccional" de los civiles a los casos de proclamación del estado de sitio. Estado de sitio que no se ha proclamado en España. El Confidencial se apoyaba, en este aspecto, no sólo en las opiniones de D. Pedro Cruz Villalón, sino también de D. Enrique Alvarez Conde, catedrático de derecho constitucional de la Universidad Rey Juan Carlos I.
Ayer, era D. Roberto Blanco Valdés, catedrático de derecho constitucional de la Universidad de Santiago, quien publicaba en La Voz de Galicia un excelente artículo titulado "Alarma por el estado de alarma" (cuya lectura recomiendo), en el que analiza los dos contrafueros comentados: la ilegal aplicación del estado de alarma, que califica de "gravísima", y la totalmente inconstitucional militarización de los controladores.
Hoy, La Gaceta dedica su portada a cuestionar la legalidad de la medida adoptada por el Gobierno y recoge la opinión de distintos juristas al respecto. Entre ellos están el catedrático de Derecho Procesal Manuel Lozano, quien declara que había que haber decretado el estado de sitio para poder militarizar a los controladores y que lo ha hecho el Gobierno es "una aberración", y el profesor de derecho constitucional de la UNED Carlos Vidal, que advierte que "cuando la Ley habla de calamidad, se refiere a catástrofe natural, no a otra cosa", por lo que el estado de alarma no podía haberse decretado.
El Mundo, por su parte, incluye un extenso y documentado artículo del Catedrático de derecho Penal de la UCM, Enrique Gimbernat, quien incide en lo mismo: en la radical inconstitucionalidad de la militarización de los controladores, puesto que no se ha decretado el estado de sitio. Recuerda Gimbernat que, además de que el artículo 117.5 de la Constitución es muy claro al respecto, existe jurisprudencia del Tribunal Constitucional: concretamente una sentencia del año 1982.
Creo que es una buena noticia el que cada vez más medios y más voces vayan sumándose a la denuncia de esa clamorosa "patada en la puerta" a la Constitución efectuada el sábado por el Gobierno. Porque nos encontramos ante un golpe institucional sin precedentes en nuestra democracia: la ilegal suspensión de derechos constitucionales por parte de un Gobierno.
Por si acaso a alguien le quedan todavía dudas sobre si la declaración del estado de alarma es legal o ilegal, les recomiendo que se lean el debate mantenido en el Congreso durante el trámite parlamentario de la Ley Orgánica que regula los estados de alarma, excepción y sitio. El proyecto de ley incluía originalmente cuatro supuestos para declarar el estado de alarma: catástrofes, crisis sanitarias, situaciones de desabastecimiento de productos de primera necesidad... y situaciones de grave conflictividad laboral. Pero una enmienda del grupo comunista - defendida por el diputado Sartorius, aceptada por el gobierno de UCD y votada favorablemente por todos los grupos parlamentarios, incluido el PSOE - excluyó del estado de alarma las situaciones de conflictividad laboral que no estuvieran acompañadas de alguna de las otras tres circunstancias, porque lo contrario hubiera supuesto una limitación inconstitucional de los derechos laborales de los trabajadores.
La voluntad del legislador, como señala D. Pedro Cruz Villalón, no admite por tanto discusión ninguna: no se puede decretar el estado de alarma por una huelga, encubierta o no, de los controladores.
Me permito citar parte de la argumentación que utilizó en su día el diputado Sartorius: "Sería gravísimo dejar a la discrecionalidad del Gobierno, a través de decretos, determinar cuáles son los servicios esenciales y cuándo esos servicios se han paralizado de manera grave". No se puede limitar - decía Sartorius - el derecho de huelga utilizando la legislación de las situaciones de excepcionalidad.
Por mucho que sea el mal que hayan hecho los controladores, por muy odiado que sea el colectivo, por mucha censura que merezcan sus acciones... lo que han hecho los controladores es infinitamente menos grave que ese atentado contra las libertades y contra la legalidad que el Gobierno ha perpetrado.
Por cierto, es preciso recordar que no se puede, para conseguir un fin benéfico (acabar con el monopolio de los controladores) tolerar un mal mayor, como es que el Gobierno incumpla la Ley y la Constitución. Porque, si se tolera, la seguridad jurídica queda sustituida por la arbitrariedad gubernamental, con lo que la libertad de mercado deja inmediatamente de existir. El respeto a la Ley es requisito imprescindible para que la libertad de mercado pueda ser efectiva.
El jueves, el Congreso debatirá la gravísima medida acordada por el Gobierno. Izquierda Unida ya ha anunciado su oposición y ha denunciado que el Gobierno viola la Constitución al interpretar de esa forma la Ley.
Espero que el Partido Popular no defraude a sus votantes, y a quienes defendemos la libertad, apoyando el golpe institucional que el gobierno del PSOE ha llevado a cabo. Ya solo faltaría que dejáramos en las exclusivas manos de Gaspar Llamazares la defensa de las libertades y de la Constitución en este caso.
Exijo, desde aquí, el inmediato levantamiento del ilegal e inconstitucional estado de alarma y la vuelta a la normalidad democrática.

jueves, 21 de octubre de 2010

El Tribunal de Justicia de la UE pide a España que cambie el canon digital

El Tribunal de Justicia de la UE se pronunció (sentencia, PDF) contra el canon digital español que grava a los fabricantes de CDs, DVDs, MP3 y otros equipos de reproducción "de forma indiscriminada", aunque admitió que se puede cobrar un extra a los usuarios privados.
La ley española de propiedad intelectual, que ha ampliado su ámbito desde 2003 e impone tasas a los aparatos e instrumentos de reproducción que pueden servir para hacer copias, no respeta el concepto de "compensación equitativa" definido en una directiva europea de 2001 sobre los derechos de autor ni el "justo equilibrio entre los afectados", en particular por imponer gravámenes a los fabricantes y los compradores profesionales.
Aunque reconoce el derecho de los Estados miembros a recaudar dinero para compensar a los autores, el alto tribunal de Luxemburgo considera que "la aplicación indiscriminada del canon en relación con todo tipo de equipos, aparatos y soportes de reproducción digital, incluido el supuesto de que éstos sean adquiridos por personas distintas de las personas físicas para fines manifiestamente ajenos a la copia privada, no resulta conforme con la directiva" europea sobre los derechos de autor.
Así, el Tribunal admite que un consumidor que compra un iPod deba pagar un extra para compensar a los autores de la música que se descargará, pero no que Apple lo tenga que hacer. O si una empresa o institución compra un USB para distruibuir su propaganda tampoco debería pagar ese recargo.
La sentencia es una respuesta a la Audiencia de Barcelona, que pidió ayuda para resolver un litigio entre la Sociedad General de Autores (SGAE) y Padawan, una empresa que vende reproductores digitales. "La SGAE no puede seguir cobrando a todos indiscriminadamente", explican a este diario fuentes del Tribunal.
El caso es tan relevante en Europa que varios Gobiernos han presentado en Luxemburgo argumentos a favor y en contra de los aspectos del canon: el español, el británico, el francés y el griego. Sin embargo, los jueces de la UE aseguran que corresponde ahora a los tribunales españoles dictaminar sobre la ilegalidad de la norma nacional.
El canon digital es una de las grandes fuentes de financiación de la SGAE desde que en 2003 el Gobierno Aznar amplió el canon digital a los CDs y DVDs y, en 2006, el de José Luis Rodríguez Zapatero hizo lo mismo con las grabadoras, los MP3, MP4 y los teléfonos móviles capaces de almacenar o reproducir música.

Y mas......

La redactora que fabricó la noticia contra Jesús Gómez, de fiesta con Bibiana Aído
La campaña difamatoria contra Jesús Gómez, concejal y portavoz del PP de Leganés, dio su primera campanada en las páginas del periódico Ahora Leganés hace dos semanas. Lo hizo en una noticia firmada por la redactora Patricia Sánchez que llevaba por antetitular: "Jesús Gómez, líder del PP de Leganés, en las revistas de Libertad Digital", y por titular "Habría que desposeer a los padres comunistas de la tutela de sus hijos..."
La redactora patinaba dos veces seguidas. La Ilustración Liberal no es una revista –y mucho menos revistas– de Libertad Digital sino una publicación aparte, más antigua, que edita una sociedad diferente y que hasta dispone de dominio propio como puede comprobarse en este vínculo. Probablemente la razón por la que Patricia Sánchez cayó en este error se deba a que no ha tenido nunca un ejemplar de La Ilustración Liberal en la mano o, tal vez a que, investigando lo que Gómez escribió en su etapa de periodista en este medio, confundió los artículos del autor publicados en La Ilustración Liberal con los de la ya desaparecida Revista que se publicaba con periodicidad semanal los viernes. Este suplemento desapareció en enero de 2005 y fue sustituido por los suplementos diarios actuales (Exteriores, Ideas, Historia, Libros y Fin de Semana).
Descontando el empeño de Patricia Sánchez en encontrar artículos políticamente incorrectos de Jesús Gómez, es previsible que vuelva a ofrecer a sus lectores una nueva "exclusiva" en breve con algún párrafo perdido, entresacado de un artículo de Gómez escrito hace siete, ocho o nueve años. Lo tendrá relativamente sencillo. Todo el que escribe para Libertad Digital es por lo general librepensador y políticamente incorrecto. Jesús Gómez no es una excepción. Sólo nos queda esperar que, vistas las consecuencias de descontextualizar los artículos ajenos, no cometa la misma ligereza dos veces.
El segundo error, este fatal, fue el de cortar la frase original donde ella quiso hacerlo y entrecomillarla, acusando al concejal popular de algo que nunca escribió. Por este motivo fue incluida en la querella que Jesús Gómez presentó ante los tribunales el pasado lunes.
La pregunta que muchos periodistas nos hicimos al conocer esta historia fue por qué la redactora actuó con tanta temeridad, sabiendo que ese titular era a todas luces indefendible y podría incluso llegar a ser constitutivo de delito.
Fiesta en Argüelles
La razón, o una de las razones, la encontramos en el lugar menos pensado, en Facebook. Dentro de los álbumes de fotografías del usuario Santi Pérez, fotógrafo, al parecer, de multitud de eventos municipales y del PSOE, encontramos uno llamado "1er Encuentro de blogueros/as con Trinidad Jiménez", fechada el 16 de septiembre pasado y con fotos tomadas en el bar de copas Sector, situado en el corazón del barrio madrileño de Argüelles, a un paso del selecto paseo del pintor Rosales.
La descripción del álbum es la que la sigue:
"Novedoso, Inteligente, Divertido…. Son algunos de los calificativos que dieron ayer el nutrido grupo de blogueros y blogueras, que acudieron al acto organizado por el grupo de redes sociales de la Plataforma de Apoyo a Trinidad Jiménez: el Primer Beer, Blogs & Trini"
No es necesario precisar que tras el batacazo de las primarias lo más probable es que este sea el primer y último "Beer, Blogs & Trini". Según consigna el autor en la parte inferior de la galería, todas las fotos están tomadas del sitio web www.trini2011.es, de acceso público hasta que fue cerrado tras la derrota del día 3.
La fiesta, de marcado caracter electoral, tuvo lugar un par de semanas antes de las elecciones primarias en las que Trinidad Jiménez saldría derrotada. Se trataba, pues, de un evento de partido que contó con la presencia estrella de la entonces ministra Bibiana Aído, plagado de militantes, simpatizantes y, por supuesto, periodistas afines.
Patricia Sánchez aparece dos veces en la galería, de unas 50 fotos. Una a solas, en primer plano, no muy lejos del photo-call. La otra acompañada por las dos ministras y luciendo una amplia sonrisa. Aído, que se encuentra a su izquierda la coge incluso por la espalda para posar tal y como se puede ver en la imagen.
La fiesta, que dio comienzo a las diez y media de la noche y su motivo de ser era, según la descripción que ofrece Santi Pérez, una iniciativa de Trinidad Jiménez para acercarse a un "sector joven implicado en la política y que utiliza las redes sociales para extender su apoyo a la candidata a las primarias socialistas".
Luego, para asistir a la fiesta había que estar predispuesto a apoyar a una candidata socialista y hacerlo públicamente. Cabría, claro, la posibilidad de que Patricia Sánchez hubiese acudido a cubrir el evento para su medio de comunicación, pero, repasando la hemeroteca de Ahora Leganés no hay nada relativo a esta celebración de campaña. Lo sí puede comprobarse es que, un día después, la misma redactora publicaba una crónica sobre una iniciativa surgida en Facebook para apoyar a a la candidata pero ni palabra de la fiesta.
Podría ser que se hubiese acercado hasta el barrio de Argüelles para entrevistar a Jiménez. Tampoco, Ahora Leganés ya había entrevistado a la candidata oficial de Ferraz una semana antes, el 8 de septiembre exactamente. En definitiva, todo invita a pensar que su presencia en el pub Sector era más política que periodística.
Sólo tres semanas después de la risueña foto tomada durante la fiesta del PSOE apareció la noticia relativa al artículo de Jesús Gómez en La Ilustración Liberal. Un ataque frontal contra un candidato para el que hizo falta emplear grandes dosis de manipulación. Como mínimo da que pensar.

Sacan trapos a pasear y pasa lo que pasa, les responden

La campaña montada por la izquierda local en el ayuntamiento de Leganés contra un concejal del Partido Popular tiene, aparte de la mediática, una vertiente teórica que los comunistas leganenses están aprovechando al máximo.
Dejando a un lado la manipulación que los autores de la campaña difamatoria han hecho en torno a una frase debidamente amputada y descontextualizada, lo que subyace en toda esta polémica es la cuestión de si el comunismo debe ser considerado o no una secta criminal.
Desde el punto de vista teórico, evidentemente no. No delinquen las ideas sino las personas. Decir, por ejemplo, que la burguesía debe de ser borrada de la faz de la Tierra, guerra de clases mediante, no es ni debería ser delictivo bajo ningún orden político que se considerase libre. Las palabras pueden herir la sensibilidad, pero nunca han matado a nadie. Desde este punto de vista, alguien que se defina como comunista y haga profesión de fe de marxismo-leninismo no es ni de lejos un delincuente; lo sería si decidiese aplicar por su cuenta y riesgo el manual revolucionario y tomar al asalto la casa de un burgués para después socializar la riqueza incautada.
Si la ideología comunista en sí no es ni puede ser delictiva, ¿de dónde viene la fama de criminal que arrastra el comunismo, especialmente en los países que han padecido sus excesos ideológicos? De la experiencia, obviamente. Si al liberalismo lo caracteriza el libre intercambio de bienes y servicios entre individuos, al comunismo lo hace la revolución, objetivo máximo que se deriva inevitablemente de la teoría. Doquiera se ha impuesto o tratado de imponerse un régimen comunista se han cometido multitud de crímenes, algunos especialmente aberrantes como los de las tiranías de Stalin, Mao y Pol Pot. Esto es un hecho histórico, no una opinión.
Estos crímenes han venido dictados por la ideología. El ideal comunista, que sobre el papel es inocuo, se convierte siempre en la práctica en una pesadilla totalitaria. Ejemplos históricos sobran. Desde la primera revolución típicamente socialista –la bolchevique– hasta la más reciente –la Venezuela bolivariana–, la praxis revolucionaria se ha cobrado la vida de unos 100 millones de seres humanos. Eso, siendo conservador con los números, porque puede que sean muchos más. Los responsables de todas estas muertes son quienes las infligieron, pero –y aquí está el quid de la cuestión–, con toda seguridad, sin el componente ideológico que motivaba a los verdugos esos asesinatos jamás se hubiesen cometido.
¿Hay, por lo tanto, que proscribir por ley la ideología comunista? No y mil veces no. El comunismo ruso, por ejemplo, fue prácticamente inofensivo hasta que llegó al poder en 1917, y volvió a la inanidad tras la caída de la URSS, en 1991. Lo mismo podría decirse de los comunistas españoles, muchos de los cuales cometieron verdaderas atrocidades durante la Guerra Civil, si bien luego, cuarenta años después, contribuyeron de mejor o peor gana a la transición democrática. Algunos dicen que obraron así porque se sentían débiles. Tal vez sea cierto. Es una constante histórica que, cuando se ven faltas de apoyo, las organizaciones comunistas piden un diálogo que luego, cuando ganan fuerza, niegan a los demás.
Sea como fuere, el hecho es que las ideas de Marx, Engels, Lenin, Mao, Enver Hoxa y compañía son intelectualmente erróneas, pero perfectamente inocuas si no salen del papel. Abimael Guzmán sembró el terror en Perú con una banda de asesinos conocida como Sendero Luminoso; justificaban sus crímenes con la idea, pero, al cabo, eran ellos mismos los criminales, no la idea, que por lo demás sigue ahí, rondando de cabeza en cabeza...
Si la experiencia, es decir, la historia, nos enseña que el comunismo sólo tiene un modo, necesariamente violento, de alcanzar y conservar el poder, la teoría nos advierte de los riesgos que se corren al adoptar como propias ciertas ideas que clasifican a los seres humanos en buenos y salvables, por un lado, y malos y condenables, por el otro. El comunismo debería ser, por consiguiente, una ideología poco atractiva y con un fuerte estigma social, como lo son otras de corte parecido, como el nazismo o el fascismo, surgidas ambas de la matriz socialista en los años veinte del siglo pasado. Sin embargo, mantiene una suerte de bula, justificada en algo tan simple como las intenciones. La intención del comunista es construir una sociedad más justa. Punto. Eso le ha salvado de la quema; bueno, eso y su depuradísima técnica propagandística y un transformismo político digno de encomio. Ese es el secreto de que la momia siga vivaqueando.
En cuanto al sectarismo, lo cierto es que si algo ha caracterizado a los partidos comunistas es que se han comportado como sectas, es decir, como organizaciones muy cerradas en sí mismas, en tensión con el resto de la sociedad, y que se han presentado como depositarios de una verdad revelada y esotérica, que habían de imponer al resto. Los comunistas siempre han sido una minoría. El propio Lenin, fundador del primer partido-secta de la historia, el bolchevique, tomó precisamente ese nombre para transformar la realidad mediante el uso de las palabras.
Bolshevik, en ruso, significa "mayoría", pero el grupo de Lenin no era más que una minúscula escisión del Partido Socialdemócrata ruso. Esa minoría estaba conformada por pocos militantes; pocos pero, en palabras de Lenin, "obedientes, mentalizados y disciplinados". Los bolcheviques serían la vanguardia encargada de guiar a las masas, y todo les estaba permitido en el cumplimiento de su misión. Así, mediante la conversión de un partido en secta, una ideología que propugnaba la violencia terminó generando crímenes sin cuento.
Partidos como el que fundó Lenin, o el del citado Abimael Guzmán, sí que eran sectas criminales, a fuer de comunistas. Y a los hechos hay que remitirse. Otros, que se denominan comunistas, no son ni una cosa ni la otra. El comunismo, pues, sólo es secta y sólo es criminal cuando sigue al pie de la letra los dictados de Marx y Lenin. Y no es una opinión, es un hecho.

lunes, 18 de octubre de 2010

PSOE e IU fabrican un escándalo en Leganés para acabar con el portavoz del PP

Hace una semana estalló el escándalo. Ahora Leganés, un periódico local de tendencia pro socialista, informaba a sus lectores que Jesús Gómez, portavoz del PP en el Ayuntamiento, afirmaba que "Habría que desposeer a los padres comunistas de la tutela de sus hijos". Pronto la noticia saltó a los medios nacionales gracias a un oportuno teletipo de la agencia Europa Press. El concejal había afirmado esto en un artículo en Libertad Digital en el que, para colmo, tachaba al comunismo como "secta criminal".
La cosa prometía, poco después, desde Diario Crítico, Enrique Curiel, ex diputado comunista y ex senador socialista, bramaba desde una columna de opinión contra los "nazis del PP". Era del todo intolerable que alguien como Jesús Gómez, candidato a la alcaldía de un municipio de la importancia de Leganés se pronunciase de esa manera. El bombardeo continuó durante varios días en las páginas de la prensa local, de cabeceras como El Buzón o Gente Digital, abiertamente hostiles al Partido Popular y muy serviles con los alcaldes socialistas del llamado "cinturón rojo" de la capital.
Pero pasaba algo, la prensa nacional no se había hecho eco del asunto más allá del teletipo de Europa Press. Otras agencias de ámbito nacional como EFE o Servimedia ignoraban el caso y los grandes diarios y televisiones del país hacían como que si no hubiese ocurrido nada. Aunque desde los medios de extrema izquierda en Internet se pedía la dimisión de Gómez y algunos como Gregorio Gordo, portavoz de IU en la cámara regional, elevaban el caso hasta Esperanza Aguirre, nadie parecía interesado en el tema, ni siquiera el singular Plural de Enric Sopena, amigo de meterse en este tipo de ajos contra el PP.
Había gato encerrado y un grandísimo cúmulo de inexactitudes, mentiras y mala fe. El artículo de marras no había sido escrito en Libertad Digital, sino en La Ilustración Liberal, revista de pensamiento que, efectivamente, está vinculada a este diario, pero que no forma parte de él. El artículo –por llamarlo de alguna manera porque tiene 23 páginas– se titula "Los principios de la legislación española sobre la educación" y fue publicado hace nueve años y medio, en abril de 2001 exactamente.
Por aquel entonces Jesús Gómez trabajaba de bibliotecario y no tenía intención alguna de meterse en política. Era un simple colaborador de La Ilustración Liberal como otros tantos y el tema principal de aquel artículo era la educación, no el comunismo. De hecho, en las 23 páginas, sólo se hacen dos referencias a esta ideología. Una para hablar de la adoctrinamiento que se lleva a cabo en la Cuba castrista, y la otra para, mediante una reducción al absurdo, manifestarse a favor de que los padres deben tener siempre la última palabra en lo que a la educación de sus hijos se refiere.
Descontextualización selectiva
Estos detalles fueron omitidos por las informaciones periodísticas que insistían en acusarle de algo que no había hecho. La vieja técnica de la descontextualización selectiva en la que, porque no decirlo, la izquierda es maestra consumada, se había puesto en marcha.
Donde Jesús Gómez había escrito esto:
"Si concedemos al Estado la suprema capacidad de decidir los límites de la libertad religiosa, lo que es una "secta", y lo que constituye una educación "integral", habremos entronizado el despotismo. Por el mismo expediente, habría que desposeer a los padres comunistas de la tutela de sus hijos, por pertenecer a la secta más criminal que la Historia jamás haya visto y por inculcar a sus hijos una representación teórica de la realidad absolutamente falsa que les provocará en el futuro serios problemas de adaptación social y un agudo sentimiento de infelicidad; y acto seguido enviar a estos niños (y a los padres también) sin pérdida de tiempo a un "campo de reeducación""
Los acusadores recortaron la parte que más interesaba a sus fines y la convirtieron en titular, es decir, el párrafo se convirtió en esto:
"Habría que desposeer a los padres comunistas de la tutela de sus hijos, por pertenecer a la secta más criminal que la Historia jamás haya visto."
Como puede apreciarse, la frase queda amputada por el complemento que le da significado pleno y se aísla del resto del párrafo. Del teletipo distribuido por Europa Press mejor ni hablar. La agencia titulaba:
"Edil del PP en Leganés (Madrid) plantea quitar la tutela de sus hijos a padres comunistas por ser "una secta criminal""
Es decir, que Jesús Gómez planea hoy exactamente lo contrario de lo que dijo en 2001. Sin aportar ninguna prueba del cambio de parecer, naturalmente.
Debate con Curiel
Estupefacto por la repercusión de un texto eminentemente académico y escrito hace casi diez años, Gómez solicitó derecho a réplica en las páginas de Diario Crítico tras la durísima columna de Enrique Curiel. Derecho que le fue concedido. En un tono extremadamente educado redactó una carta abierta en la que le preguntó a Curiel si había leído el artículo, a lo que éste contestó afirmativamente y dio por cerrado el debate antes de que empezase.
El asunto quedaba en vía muerta dentro de Diario Crítico, no así en la prensa y dentro de los dos partidos de izquierda que gobiernan Leganés. Izquierda Unida se ha agarrado al hueso y no piensa soltarlo. Ya han pedido la dimisión de Gómez y, por supuesto, que rectifique. Difícilmente podrá hacerlo de algo que no ha dicho, asegura el edil, que está estudiando tomar las medidas legales que considere oportunas.
El alcalde de Leganés, el socialista Rafael Gómez Montoya, entretanto ha dejado hacer a los comunistas mientras deslizaba una insidia tras otra.
Ahora Leganés, el periódico oficialista que abrió la veda, de nueve noticias que llevaba en portada este fin de semana, seis eran relativas a este asunto. Encontramos, por ejemplo, declaraciones del alcalde en las que espera que Esperanza Aguirre "tome nota" o la noticia de que el grupo socialista en el ayuntamiento pedirá en pleno que Jesús Gómez dimita. En El Buzón, Montoya dice que "las reflexiones del portavoz del PP en un artículo "se alejan de lo democrático" al tiempo que, condescendiente con su rival, le insta a rectificar "para que no tengamos que llegar ningún al Pleno a pedir dimisiones ni reprobaciones".
En Leganés las espadas están en alto. La izquierda espera cobrarse una suculenta pieza que bien podría arrebatarles la alcaldía el próximo mes de mayo. El portavoz del PP no lo ve tan claro, "tanta mentira, tanto oportunismo y tanta tergiversación podrían volverse en su contra".

viernes, 15 de octubre de 2010

Explicación al video.

Desde la muerte de Gaudí bajo un tranvía ningún atropello ha tenido la repercusión mediática, y además en todo el mundo, que el incidente del niño palestino atropellado el pasado viernes en Jerusalén Este.
Los hechos se presentaron con la tendenciosidad habitual en todo lo relacionado con Israel (valga esta noticia como ejemplo) pero en cualquier caso parecían claros: unos niños se dedicaban a tirar piedras a los vehículos que pasaban por una zona de Jerusalén Este y un colono israelí los arrollaba con su coche y huía después sin pararse a comprobar los daños causados ni, por supuesto, a prestar ayuda.
Por supuesto, una legión de avispados reporteros gráficos tuvo la suerte de estar en el sitio adecuado y en el momento oportuno para captar unas estremecedoras imágenes que han dado la vuelta al mundo. ¿La suerte? Pues a tenor de los primeros análisis no fue sólo cuestión de fortuna.
Producciones Pallywood
Muchos de los lectores y televidentes de Libertad Digital recordarán el documental Pallywood que demostraba como algunos periodistas se concertaban con palestinos para obtener noticias e imágenes "de impacto" sobre el conflicto en Israel.
Entre los montajes de la factoría de ficción en Pallywood algunos que alcanzaron impacto en todo el mundo y que han sido parte esencial de la propaganda antiisraelí, como la falsa muerte de otro niño, Mohammed Al Dura.
En este caso, y tras el análisis que han presentado algunos medios como Honest Reporting, quedan muy pocas dudas de que nos encontramos ante algo muy similar: una situación creada y escenificada para que los periodistas tuviesen su noticia y la propaganda antiisraelí su arma arrojadiza.
Fotógrafos a gogó
El primer hecho que llama la atención del observador imparcial es la abundancia de reporteros gráficos que lograron captar un hecho aparentemente inesperado e inesperable: cámaras de, entre otros, AFP, AP EPA y Al Jazeera se encontraban presentes en una zona, el barrio de Silwan, que en realidad no es uno de los lugares en los que más episodios de tensión se dan: "No estarías por allí esperando a que ocurriese algo si no sabías que algo iba a ocurrir, antes habrías ido a Bilin o Hebrón", afirma David Katz, un veterano fotógrafo de prensa.
Pese a ello, tal y como narra el analista y diplomático Lenny Ben-David en un artículo en el Jerusalem Post, hasta ocho fotógrafos estaban apostados en la zona, además del cámara que tomó las imágenes de vídeo.
Por otra parte, Katz asegura a Honest Reporting que Silwan es una zona en la que "los únicos reporteros que pueden trabajar son aquellos que tienen relaciones con la población local". De hecho, un equipo de una televisión israelí fue apedreado en la misma zona dos días después del incidente
Los fotógrafos, perfectamente situados
Otro detalle que nos revela que la situación fue poco menos que creada artificialmente para la prensa es que los fotógrafos estaban perfectamente distribuidos en el área en la que se produjo el incidente.
Tal y como explica Katz: "Cuando los reporteros están en una zona en la que no saben lo que va a ocurrir suelen mantenerse agrupados, sólo cuando saben que va a pasar algo se dispersan para tener cada uno su propia imagen".
Por otra parte, el propio comportamiento de los niños refleja un escenario preparado: en primer lugar porque los dos que son atropellados corren hacia la parte delantera del coche con propósito evidente de ser arrollados por él, pese a que la versión que dan luego a la prensa sea muy diferente:
"No pude huir a tiempo, ni siquiera tuve tiempo para hacerle una señal. (...) "Está claro que lo hizo a propósito, yo estaba en la acera, no hay posibilidad de que no fuese intencional".
Además, como puede verse en los segundos iniciales del vídeo desde bastante antes del incidente los chicos han cubierto sus rostros como alguien que va a delinquir y, sobre todo, si se tratase de una reacción más o menos espontánea lo lógico sería que se apedreasen los coches desde posiciones más seguras, por ejemplo desde lo alto del muro a la izquierda en las imágenes.
Otro aspecto del incidente que llama la atención es la reacción de los presentes ante el atropello: hasta que el coche abandona la escena nadie deja de fotografiar o apedrear, cuando lo lógico ante un atropello inesperado, y más en el caso de un niño, sería correr a auxiliar al accidentado.
La guerra y la manipulación en directo
Como muchos comentaristas apuntan, el hecho recuerda a otros sucesos inesperables pero que, por el contrario, eran esperados por un nutrido grupo de periodistas y, especialmente, reporteros gráficos, que están allí presentes para tomar unas imágenes que, habitualmente, resultan perjudiciales para la imagen pública de Israel.
El último ejemplo de esto fue el incidente en la frontera del Líbano el pasado verano, en el que varios reporteros (hasta cinco de la misma agencia) estaban en una zona concreta en la frontera observando como soldados del ejército israelí realizaban tareas rutinarias.
La receta se completa con el tratamiento que este tipo de imágenes reciben en los medios occidentales, por ejemplo en la española CNN+ se completaron las imágenes del atropello con otras de archivo, casualmente las del entierro de un niño palestino.